lunes 4 de febrero de 2008

Encuestas

La última de las encuestas electorales, publicada hoy por el diario Público, revela un dato importante; el PSOE ganaría hoy las elecciones generales con un 44.6% de los votos, distanciándose del PP en 6.4 puntos, una distancia que aumenta en 1.5 puntos porcentuales la distancia de 2004. Lejos queda el mito del empate técnico, y parece que al PP no le ha ayudado nada la incorporación de Pizarro en las listas de Madrid, y sobretodo el exilio de Gallardón, el último de los Caballeros de la Órden del Centro.

Los datos son reveladores, y ciertamente, con las encuestas siempre hay que andarse con ojo, pero refleja lo que muchos percibimos, la estrategia del miedo, el catastrofismo y el victimismo, no cuaja entre el electorado, más bien lo asusta, identificando al PP con posiciones radicales que muchos -en especial el votante de centro- no están dispuestos a admitir.

Un factor determinante en estas elecciones será la participación. Teóricamente, una participación alta, en torno al 80%, favorecerá a los socialistas, en detrimento de los populares.
Sin embargo, el "proyecto del 80%", que se ha extentido increíblemente por internet, no debería ser un objetivo ni de izquierdas, ni de derechas, sino una obligación moral.

Veremos como la polémica con la Conferencia Episcopal y la evolución de la desaceleración económica afectan a los resultados del 9-M, pero si algo nos dicen las encuestas es que los españoles no tienen miedo al futuro, sino 'motivos para creer'.