jueves 22 de mayo de 2008

Joven, ingenuo, socialista. (PSPV, renovación)

Dicen que los jóvenes pecamos de ingenuos. Dicen que solemos ser más “progres” que de derechas, porque los valores de la izquierda son los del corazón, y los de la derecha, los de la cartera, de lo cual no solemos tener mucho. Dicen que los jóvenes, no tenemos nada que conservar, y por ello, no podemos ser conservadores. Dicen que somos modernos, inquietos, que nos vuelve locos ir a la última. Dicen que somos más propensos a la radicalidad, a la búsqueda de cambios bruscos, en definitiva, a intentar cambiar las cosas. Hace muchos años, me cuentan los más veteranos, cuando en España volvía a florecer la semilla de la democracia, había un partido. Era un partido repleto de gente joven, ingenua, utópica y comprometida. Era un partido que generaba ilusión. Sus ideas eran las de la modernidad, las de una nueva sociedad, las de la igualdad, las del progreso. Era un partido inquieto, pero con ganas de cambiar las cosas. Era un partido que cambió muchas cosas, pero me advierten que muchas cosas han cambiado.

Esos jóvenes, con el tiempo, se hicieron mayores, y cambiaron el idealismo, por el pragmatismo. Cambiaron las ideas progresistas, por el conservadurismo de cargos. Cambiaron la inquietud y la modernidad, por la pasividad y la obsolencia. Hoy, lo que veo es que poco o nada queda de ese partido que me cuentan los mayores. Sólo sé que durante la mayoría de mi vida ha gobernado en mi tierra un partido de derechas, y que los únicos nombres que asocio a la Generalitat son los de Zaplana, Olivas y Camps. Que cada día tiene menos votos ese partido, menos alcaldías y menos concejales en la Comunidad Valenciana. Pero mira por donde, resulta que ese partido es el mío, y no pienso quedarme de brazos cruzados.

No se trata de buscar una cara bonita acompañada de un bonito discurso. No podemos caer en el error de confundir renovación con sustitución, y tampoco nos deben confundir pintando la sustitución y el tutelaje como renovación y reciclaje. Lejos de personalismos, de tutelajes y de familias. Ése ha de ser el objetivo del próximo congreso del PSPV-PSOE para la militancia de base. No limitarnos a un cambio de caras y de nombres, sino ir mucho más allá, y producir una verdadera renovación de nuestro partido, una renovación desde la base, un proyecto surgido de abajo a arriba. Primero las ideas, y luego las personas, no al revés. No podemos confiar en candidatos que anuncian y promocionan sus candidaturas a la Secretaría General a bombo y platillo, pero con flamantes páginas webs, cuyo apartado de propuestas se resume en un: "Próximamente". Como he dicho, renovación no significa sustitución, pero ello no implica prescindir de nadie. No se trata de elegir a gente joven, por ser joven para rejuvenecer el partido, se trata de elegir a gente nueva que lo rejuvenezca.

2 comentarios:

raaaul dijo...

Estoy de acuerdo contigo que en el PSOE hace falta una renovación, pero en la comunidad valenciana me da la sensación que se pierden votos por el miedo y la aterrorización que no nos mete en el cuerpo canal nou y el partido popular con que se acaba el agua y que hay que hacer un trasvase o al menos esa sensación me da a mi, en fin salud2

raaaul dijo...

hey!! felicidades que me acabo de acordar que hoy cumples años, bueno mejor dicho ayer, en fin que disfrtues y ¡¡macho levante!!