Bueno amigos, la cosa, está ya decidida. El año que viene jugaremos en Segunda División (no creo que a nadie le sorprenda).Después del movimiento definitivo de Villarroel de donar sus acciones a Julio Romero (parece que esta es la buena), la colaboración entre el club y el Ayuntamiento de Valencia para sacar adelante un plan de viabilidad es clave para evitar un descenso administrativo a Segunda B.No me cabe ninguna duda de que el Ayuntamiento, una vez comprobado que Villarroel no tiene un as en la manga (otra vez), hará lo que haga falta, al menos, para evitar el descenso administrativo. Afortunadamente para los valencianos, aunque imperfecto, el Ayuntamiento de Valencia, no es el Levante U.D.Mucho se ha hablado de las posibles soluciones al problema económico del club. Para mí, no hay duda, la solución más viable y rápida es que entre un grupo inversor, con la "mediación" del Ayuntamiento. Pero no quiero extenderme más con eso.Muchas veces he criticado a nuestro vecino por intentar perpetuar un modelo de equipo que no corresponde ni con su historia, ni con su potencial económico, ni con el deportivo.El Valencia C.F, ha pecado de intentar mantener la estela de Cúper y Benítez. Estos dos entrenadores, supieron exprimir al máximo plantillas que ni mucho menos eran las mejores de España o de Europa.Con la marcha de Benítez, el Valencia se vió envuelto en una gran crisis, a todos los niveles (os acordais cuando pagaban 600€ la acción y Paco Roig regalaba relojes de 200€??).Desde entonces, el Valencia no ha vuelto a asomarse a lo que fue en la época de Cúper y Benítez, pero el gasto en fichas, traspasos y cuerpo técnico, ha ido aumentando, año tras año. La situación del Valencia es la que sigue; una deuda superior a los 200 millones de €, la construcción y pago de su nuevo y flamante estadio (mil gracias a Rita), más cerca del descenso que de Europa, y 40 millones de € en fichajes sin rendir -Zigic y Fernandes-.¿Cuál ha sido el error del Valencia? Es un mal del que padecen muchas familias españolas, el vivir por encima de sus espectativas. Los recursos económicos del Valencia le dan para ser un equipo que ronde los puestos 3º-8º, no más. Si algún año la plantilla conecta con el entrenador, se puede superar esa barrera, aunque como podemos comprobar si miramos el palmarés del Valencia, es la excepción (6 ligas y menos de una decena de participaciones en champions).
¿Y nosotros? Nosotros, o mejor dicho, los dirigentes del club, deberían plantearse qué lugar le corresponde al Levante.Mucha gente se preguntó cuando comenzó la crisis, donde estaban los 55 kilos de la recalifiación de los terrenos del estadio. Pues bien, ese dinero estaba en Amato, Mijatovic, Buñol, Congo, Rivera, Aganzo, Luyindula, etc.Durante los últimos 5 años, el Levante ha vivido muy por encima de sus posibilidades, fichando jugadores cuyas fichas no se podía permitir, pagando traspasos elevados y que además no han dado rendimiento deportivo (Nino, Manchev, Pedro León, Riganó). Con un filial que en lugar de potenciar la cantera, era una mezcla de jugadores veteranos en 2ª y 2ª B, y fichajes del extranjero esperpénticos. Si a eso añadimos el inesperado descenso de 2005, jugando un año en Segunda con jugadores como Ian Harte, Cavallero o Riga. El resultado; un equipo en quiebra, hundido en la clasificación, como su filial, y con una cantera sin explotar que ha perdido la oportunidad de ganar experiencia en Segunda B, en favor de veteranos que no aportan ningún beneficio al club (las comisiones de Superfutbol no cuentan).Ahora debemos plantearnos la pregunta, qué Levante queremos para el futuro.Mi idea del Levante del futuro es el de un equipo de Segunda División que potencie los jugadores de la cantera y las cesiones de equipos de Primera, juntándolo con una base de jugadores experimentados en la categoría. Que el filial sea el lugar de fogueo para nuestros canteranos. Que busquemos un entrenador (De Biasi) al que confiar un proyecto a largo plazo (5 años) y darle la batuta de la planificación deportiva, para configurar un equipo a su medida, no la del club ni al de los agentes de confianza.Que seamos un equipo que potencie a los jugadores de club, véase los Descargas, Alexis, Reggis, Camachos...Y no los fichajes éxoticos.Si ese proyecto no fructifica, y no ascendemos, pues será porque no lo merecemos. Mirad al Elche, que todos los años suena como posible aspirante, y nunca hace nada.Debemos conformarnos con estar en Segunda?? Yo digo que sí. Somos un equipo de Segunda, que ocasionalmente, como demuestra nuestro palmarés, ha estado en Primera (5 veces). Hemos caido en el mismo error que nuestros vecinos; hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Quizás este descenso sirva para hacer una reflexión en el club, para recordar lo que realmente hemos sido siempre. No digo que debamos perder la fe, eso nunca, pero no podemos dejar que la luz de las estrellas de Primera, nos ciegue.La próxima vez, que los dirigentes del club lo tengan muy en cuenta.
Somos el Levante, el pobre, el equipo humilde. Con orgullo de ser lo que somos, pero no queramos parecer otra cosa, puesto que nos puede llevar a dejar de existir.
En estos días en los que los pactos para la investidura de Zapatero como Presidente, son la noticia política más relevante, me gustaría analizar uno de los tropiezos más sonados el 9 de marzo; el de Izquierda Unida. La coalición de izquierdas, liderada por Gaspar Llamazares obtuvo uno de los peores resultados de su historia (etapa del PCE incluída), y lo que es más grave, se desplomó en cuanto a número de votos, y es que IU pasó de algo más de 1200000 votos en 2004 a algo más de 900000, sin duda, se trata de una bajada espectacular, un 25% de los votos.

