martes 8 de abril de 2008

El Levante del futuro

Bueno amigos, la cosa, está ya decidida. El año que viene jugaremos en Segunda División (no creo que a nadie le sorprenda).Después del movimiento definitivo de Villarroel de donar sus acciones a Julio Romero (parece que esta es la buena), la colaboración entre el club y el Ayuntamiento de Valencia para sacar adelante un plan de viabilidad es clave para evitar un descenso administrativo a Segunda B.No me cabe ninguna duda de que el Ayuntamiento, una vez comprobado que Villarroel no tiene un as en la manga (otra vez), hará lo que haga falta, al menos, para evitar el descenso administrativo. Afortunadamente para los valencianos, aunque imperfecto, el Ayuntamiento de Valencia, no es el Levante U.D.Mucho se ha hablado de las posibles soluciones al problema económico del club. Para mí, no hay duda, la solución más viable y rápida es que entre un grupo inversor, con la "mediación" del Ayuntamiento. Pero no quiero extenderme más con eso.

Muchas veces he criticado a nuestro vecino por intentar perpetuar un modelo de equipo que no corresponde ni con su historia, ni con su potencial económico, ni con el deportivo.El Valencia C.F, ha pecado de intentar mantener la estela de Cúper y Benítez. Estos dos entrenadores, supieron exprimir al máximo plantillas que ni mucho menos eran las mejores de España o de Europa.Con la marcha de Benítez, el Valencia se vió envuelto en una gran crisis, a todos los niveles (os acordais cuando pagaban 600€ la acción y Paco Roig regalaba relojes de 200€??).Desde entonces, el Valencia no ha vuelto a asomarse a lo que fue en la época de Cúper y Benítez, pero el gasto en fichas, traspasos y cuerpo técnico, ha ido aumentando, año tras año. La situación del Valencia es la que sigue; una deuda superior a los 200 millones de €, la construcción y pago de su nuevo y flamante estadio (mil gracias a Rita), más cerca del descenso que de Europa, y 40 millones de € en fichajes sin rendir -Zigic y Fernandes-.¿Cuál ha sido el error del Valencia? Es un mal del que padecen muchas familias españolas, el vivir por encima de sus espectativas. Los recursos económicos del Valencia le dan para ser un equipo que ronde los puestos 3º-8º, no más. Si algún año la plantilla conecta con el entrenador, se puede superar esa barrera, aunque como podemos comprobar si miramos el palmarés del Valencia, es la excepción (6 ligas y menos de una decena de participaciones en champions).

¿Y nosotros? Nosotros, o mejor dicho, los dirigentes del club, deberían plantearse qué lugar le corresponde al Levante.Mucha gente se preguntó cuando comenzó la crisis, donde estaban los 55 kilos de la recalifiación de los terrenos del estadio. Pues bien, ese dinero estaba en Amato, Mijatovic, Buñol, Congo, Rivera, Aganzo, Luyindula, etc.Durante los últimos 5 años, el Levante ha vivido muy por encima de sus posibilidades, fichando jugadores cuyas fichas no se podía permitir, pagando traspasos elevados y que además no han dado rendimiento deportivo (Nino, Manchev, Pedro León, Riganó). Con un filial que en lugar de potenciar la cantera, era una mezcla de jugadores veteranos en 2ª y 2ª B, y fichajes del extranjero esperpénticos. Si a eso añadimos el inesperado descenso de 2005, jugando un año en Segunda con jugadores como Ian Harte, Cavallero o Riga. El resultado; un equipo en quiebra, hundido en la clasificación, como su filial, y con una cantera sin explotar que ha perdido la oportunidad de ganar experiencia en Segunda B, en favor de veteranos que no aportan ningún beneficio al club (las comisiones de Superfutbol no cuentan).Ahora debemos plantearnos la pregunta, qué Levante queremos para el futuro.Mi idea del Levante del futuro es el de un equipo de Segunda División que potencie los jugadores de la cantera y las cesiones de equipos de Primera, juntándolo con una base de jugadores experimentados en la categoría. Que el filial sea el lugar de fogueo para nuestros canteranos. Que busquemos un entrenador (De Biasi) al que confiar un proyecto a largo plazo (5 años) y darle la batuta de la planificación deportiva, para configurar un equipo a su medida, no la del club ni al de los agentes de confianza.Que seamos un equipo que potencie a los jugadores de club, véase los Descargas, Alexis, Reggis, Camachos...Y no los fichajes éxoticos.Si ese proyecto no fructifica, y no ascendemos, pues será porque no lo merecemos. Mirad al Elche, que todos los años suena como posible aspirante, y nunca hace nada.Debemos conformarnos con estar en Segunda?? Yo digo que sí. Somos un equipo de Segunda, que ocasionalmente, como demuestra nuestro palmarés, ha estado en Primera (5 veces). Hemos caido en el mismo error que nuestros vecinos; hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Quizás este descenso sirva para hacer una reflexión en el club, para recordar lo que realmente hemos sido siempre. No digo que debamos perder la fe, eso nunca, pero no podemos dejar que la luz de las estrellas de Primera, nos ciegue.La próxima vez, que los dirigentes del club lo tengan muy en cuenta.

Somos el Levante, el pobre, el equipo humilde. Con orgullo de ser lo que somos, pero no queramos parecer otra cosa, puesto que nos puede llevar a dejar de existir.


sábado 5 de abril de 2008

Izquierda Hundida

En estos días en los que los pactos para la investidura de Zapatero como Presidente, son la noticia política más relevante, me gustaría analizar uno de los tropiezos más sonados el 9 de marzo; el de Izquierda Unida. La coalición de izquierdas, liderada por Gaspar Llamazares obtuvo uno de los peores resultados de su historia (etapa del PCE incluída), y lo que es más grave, se desplomó en cuanto a número de votos, y es que IU pasó de algo más de 1200000 votos en 2004 a algo más de 900000, sin duda, se trata de una bajada espectacular, un 25% de los votos.

La mayoría de análisis políticos apuntan a que esos 300000 votos de IU han ido a parar al PSOE, y yo, también pienso lo mismo. El mensaje "pro-gubernamental" de Llamazares, y la llamada al "voto útil" del PSOE, hizo que mucho votante de IU en 2004, optara por el PSOE en estos comicios, compensando así la pérdida de votos en ciertas provincias clave, e incluso logrando aumentar el margen en favor de los socialistas, en lugares como Euskadi (EB) o Cataluña (ICV).

Las cifras hablan por si solas; IU pasa de 5 diputados a 2, situándole en un terrible crisis interna, ya iniciada antes de las elecciones con las primarias que designaron a Llamazares el candidato a la Presidencia del Gobierno, en detrimento de Marga Sanz, líder del Partit Comunista del País Valencià. De hecho, todos dentro y fuera de IU señalan a Sanz como el relevo de "Gaspi" al frente de IU, lo que supondría una nueva dirección ideológica dentro de la coalición, en la cual el PCE tiene un peso muy importante. Son muchos dentro de IU, los llamados "gasparistas", del sector más socialdemócrata y ecologista los que temen un asalto al poder de los comunistas, y aunque Marga Sanz no es considerada del "núcleo duro" del PCE, son muchos los que ponen pegas a su posible candidatura a coordinar Izquierda Unida.

En mi opinión, el mensaje de Izquierda Unida estas elecciones era demasiado similar al del PSOE; socialdemocracia moderada, ecologismo, pacifismo y justicia social. Sin duda, los programas de los partidos de Llamazares y Zapatero contienen muchos matices que los diferencian, pero esos matices no llegan al electorado masivo; el mensaje que llegaba al votante, era el de un Llamazares loco por pactar con el PSOE, puesto que esta es lo única vía que tiene IU, hoy por hoy, para tener alguna responsabilidad en el Gobierno, directa (ministerio) o indirectamente (pactos puntuales). Los votantes vieron "más útil" votar a los socialistas y asegurarse no tener al PP en el poder. Resultado: Izquierda Hundida.

Con los resultados del 9-M, IU pasa a ser un grupo minoritario, dentro del grupo mixto del Congreso -aunque con toda probabilidad pactará con ERC y BNG para obtener grupo propio- y la posibilidad de tener alguna relevancia en la labor de gobierno del PSOE se disipa.
Llamazares ya ha dicho que no se presentará a la reelección como Coordinador (sólo faltaba...) lo cual debería producir una profunda reflexión dentro de IU, para ver como una izquierda a la izquierda del PSOE, que abarca desde el centro liberal-progresista hasta los socialdemócratas, puede tener un espacio político concreto.

Sinceramente, creo que el papel de IU dentro de la democracia española a nivel nacional ha finalizado. Desde las épocas del PCE, hasta hoy, este partido ha sido uno de los históricos de nuestra democracia, y jamás ha obtenido el respaldo que de él se podía esperar. Con los años, el "tsunami bipartidista", como dice Llamazares, ha ida barriendo a IU fuera del espectro político nacional, reduciéndola a un partido regionalista de madrid de los barrios obreros y de los inmigrantes trabajadores de Cataluña.

Soy de los que piensa que el bipartidismo no conviene a ninguna democracia, la variedad, siempre que no sea excesiva (Italia), es positiva. Una tercera fuerza de peso como en Francia o Inglaterra ha de surgir en España, pero no hacia la izquierda, ya que no hay espectro político suficiente. El comunismo y la socialdemocracia clásica no tienen electorado de peso en ningún país de Europa desarrollado. De abrirse paso con fuerza un tercer partido en España, no será por la izquierda, sólo queda el espacio del centro, que se disputan el PP y el PSOE (veremos que tiene que decir UpyD), y el de la extrema derecha, que en un país como el nuestro, en el que la inmigración ha sufrido un crecimiento espectacular en los últimos años, puede afectar a los barrios más humildes, donde más se notan los efectos de la inmigración y donde más tensiones existen. Es una de las grandes asignaturas pendientes en España; la inmigración. Si no logramos que se imponga la convivencia y el entendimiento, viviremos en un futuro no muy lejano una fuga de votos desde la izquierda hacia la extrema derecha...¿Un Le Pen a la española? El tiempo lo dirá.