jueves 19 de marzo de 2009

Barcelona no puede ser una excusa más

No hay nada que pueda justificar el desmesurado uso de la violencia por parte de los Mossos d’Esquadra durante estos últimos días en Barcelona. Es necesario explicar los hechos a la opinión pública y exigir responsabilidades, no obstante, ciertos colectivos habrían de abstenerse de utilizar estos excesos como pretexto para reavivar la llama de las protestas contra ‘Bolonia’.

Por desgracia, muchas de las personas implicadas en las protestas –antisistemas, okupas, anarquistas y radicales-, que si bien no son mayoría dentro del grupo de estudiantes que se opone a la reforma, sí son quienes llevan la voz cantante y el protagonismo en muchas de las acciones de protesta más tensas y violentas, han pretendido, desde un principio, desenfocar el debate sobre el Proceso de Bolonia, desviándolo hacia un cuestionamiento del sistema en su conjunto.
Imagino que estos grupos tratarán de instrumentalizar las cargas policiales en Barcelona, para así reactivar el movimiento anti-bolonia, con un tinte mucho más radical, y por qué no decirlo, violento. Porque las imágenes no dejan lugar a dudas, tan cierto es que la policía cargó de manera desmesurada contra los estudiantes el mediodía del 18 de marzo, como lo es, que esa misma noche, se sumaron a la protesta todos estos movimientos radicales, en algunos casos, totalmente ajenos a la universidad, que lo único que buscaban era repetir/provocar la confrontación. Supongo que habrá quienes piensen que los últimos acontecimientos en Barcelona suponen ‘silenciar el debate a base de porras’ como se ha podido escuchar, pero no manipulemos por favor, son numerosas las concentraciones, protestas y manifestaciones que se han autorizado, ya que esta, por fortuna, y pese a lo que claman algunos, es una democracia plural, que permite este tipo de manifestaciones públicas. Lo triste es que hay quienes confunden la democracia plural y el Estado de Derecho, con hacer lo que quieran y cuando quieran, con el pretexto de defender sus ideas. Y es que uno empieza a estar confuso, cuando observa de cerca al movimiento anti-bolonia, no se sabe si protesta contra el monopolio de la violencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, contra el sistema económico capitalista, contra la democracia liberal o contra todo esto a la vez. Lo que cada vez tengo más claro, es que se protesta de todo, menos contra el Proceso de Bolonia.

La implantación del Espacio Europeo de Educación Superior se ha convertido en una amalgama de consignas antisistema, apoyadas en la tesis (infundada) de que se privatiza y mercantiliza la universidad pública. Ello demuestra la ineficacia e inacción comunicativa de los distintos gobiernos (PP y PSOE) que han conducido el proceso, lo que ha llevado a reaccionar tarde y mal, tapando agujeros con parches.
Queda patente también, que el movimiento anti-bolonia, ya no es tal, y se ha convertido en un movimiento antisistema, planteando y criticando cuestiones totalmente ajenas a la reforma, y en la mayoría de los casos malinterpretadas, y vilmente manipuladas –política de becas, inmersión de la empresa privada en la universidad pública, desaparición de carreras, etc.-

Se sigue sin poder explicar (a pesar de los esfuerzos de los portavoces de las Asambleas) como una reforma que se inició en 1999, ha tenido su contestación casi 10 años después.
Creo que las posturas de las Asambleas contra Bolonia, y de determinados sindicatos y asociaciones de estudiantes, únicamente buscan engrandecer y alimentar su causa de paralización del proceso, cuando la realidad, la que no quieren afrontar, es que estamos al final del proceso, y no al principio, que las Grados ya están implantados en muchas facultades españolas, y que no hay que esperar a 2010 para que llegue Bolonia. Bolonia ya está aquí.
La respuesta de los representantes de los estudiantes puede ser crítica, pero en este punto (final) del proceso, la postura responsable ha de ser la de informar de los cambios en los planes de estudio, vigilar la transición de los planes de estudios antiguos a los nuevos para que los estudiantes no se vean perjudicados, y mirar por aquellos a los que la reforma les pilla en medio.

El momento de formar una posición (crítica o favorable) sobre Bolonia, ya pasó.
Lo que urge es informar sobre los cambios, sobre los que ya se han producido y sobre los que ya se están produciendo y que culminarán en toda España en 2010. Gobiernos (de derecha e izquierda), rectores y profesores (de la pública y de la privada), y representantes de estudiantes (críticos y favorables) no han sabido cómo canalizar y explicar Bolonia. Algunos han optado por imponer su visión a base de mentiras, de la manipulación y de consignas ideológicas antisistema, utilizando el factor miedo, apoyándose en la incertidumbre del desenlace final del proceso. Otros, han optado por el uso de la propaganda mediática para corregir su nula capacidad comunicativa, y la de sus antecesores, adormilados e inactivos durante demasiado tiempo encima del cómodo lecho que les proporcionaba el apoyo de casi todos los partidos a la reforma.

Insisto, desviar y desenfocar el debate no ayudará en absoluto a la Universidad española, y menos aún a la pública. Las cargas policiales fueron desmedidas, pero intentar (una vez más), mezclar Bolonia con otros asuntos totalmente ajenos, puede derivar en un cóctel explosivo que estalle en las manos de la propia Comunidad Universitaria, y eso incluye muy especialmente a los estudiantes.

3 comentarios:

Luis Pastor Graells dijo...

Gabi, excelente artículo, has explicado genial lo que está ocurriendo.

Coincido totalmente contigo que la actuación de los Mossos fue absolutamente desmesurada y desproporcionada. No hay más que ver los videos que circulan por internet y las imágenes que salieron por la tele para confirmarlo. Yo lo que no logro comprender es por qué se permite a los estudiantes antibolonia a veces hacer lo que les da la gana, entorpecer el normal trascurso de las clases, estropear mobiliario de la universidad, insultar y coartar la libertad del resto de los estudiantes (la mayoría) y en otras veces se les aporrea. ¿O aporrearlos o dejarles cometer ilegalidades libremente? ¿No existe un término medio?

Opino como tú en cuanto a que se han mezclado muchos debates y que esto ha confundido a la gente. Yo cuando he escuchado a los antibolonia debatir les he oído hablar del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial, de los capitalistas, del liberalismo y hasta del sistema sanitario.

No es el momento de marear a la gente. Hay que informar sobre Bolonia, cosa que se tenía que haber hecho mucho antes, los gobiernos han fallado en eso. Bolonia implica homogeneizar y homologar los estudios en Europa, permitiendo así que un título universitario de un país de Europa se reconozca en cualquier otro país de Europa, consiste en favorecer la movilidad de las personas, consiste en fomentar el uso de las nuevas tecnologías, de hacer la universidad más práctica, más cercana al mercado laboral, con grupos más reducidos, mayor cercanía entre el profesor y el alumno, menos clases magistrales y mayor participación de los estudiantes. Bolonia no implica eliminar carreras, reducir becas, privatizar o mercantilizar la universidad, todo eso es simple y absolutamente MENTIRA.

Ahora no es el momento de posicionarse sobre Bolonia, como bien ha dicho Gabi. Me uno a Gabi, es el momento de “informar de los cambios en los planes de estudio, vigilar la transición de los planes de estudios antiguos a los nuevos para que los estudiantes no se vean perjudicados, y mirar por aquellos a los que la reforma les pilla en medio.”

Santiago Vañó Candeal dijo...

Hola Gabriel!
En breve (seguramente después de Semana Santa) la Secretaria de Educación y Cultura del PSPV-Benidorm (que dirijo yo) junto a JS-Benidorm y JS-Marina Baixa vamos a organizar una jornada informativa sobre el Proceso de Bolonia.
Efectivamente, todo este asunto está siendo utilizado de manera grosera por grupos que lo que menos les importa es la reforma universitaria.
Esta es una primicia porque estamo organizando todo.
Estais todos invitados.

Paula Serrano dijo...

"Gobiernos (de derecha e izquierda), rectores y profesores (de la pública y de la privada), y representantes de estudiantes (críticos y favorables) no han sabido cómo canalizar y explicar Bolonia."


Algo falla ahí, no crees Gabi?


De todos modos comparto bastante tu idea del EEES.